domingo, 3 de noviembre de 2013

Escribo para conocerme un poco mejor que antes de ponerme a escribir, pero el resultado siempre es el mismo: preguntas rotundas y respuestas inconsistentes.
Kafka nos reveló algo fundamental: todo poder tiende a convertirse en totalitario, especialmente el poder político.
Reconozco que me quedo estupefacto ante la insondable maldad de unas personas que, según todos los indicios judiciales, se reconciliaron con la única e infame intención de acabar vilmente con la vida de su hija adoptiva. Me produce escalofríos este comportamiento espantoso. Siento que se tambalean dentro de mí las cuatro certezas vitales con las que aún voy tirando. ¡Qué miedo, joder!
Solo otorgamos credibilidad a los argumentos que coinciden con nuestros deseos.
Paradójicamente, aprender a ignorar es más difícil que aprender a saber; pero ambos aprendizajes son absolutamente necesarios. Y lo que nos cuesta mucho más que los dos aprendizajes anteriores es desaprender todas las ideas tóxicas que nos han inoculado desde nuestra más tierna infancia.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Es de necios comparar el contenido de la Retórica de Aristóteles con el de un panfleto publicitario de El Corte Ingles. La persuasión y el márketing no son las misma cosa. 
¡Cuánto daño han hecho, hacen y harán las buenas intenciones sin inteligencia!