Dice Calvino: "La levedad para mí se asocia con la precisión y la determinación, no con la vaguedad y el abandonarse al azar". 6 propuestas para el próximo milenio.
sábado, 2 de marzo de 2013
viernes, 1 de marzo de 2013
Hasta que no descartemos la idea de que la política es un asunto que
solo compete a los partidos políticos, no empezaremos a obrar en la dirección
correcta. Porque la política, en cualquier ámbito donde se trate, consiste en
idear soluciones, y llevarlas a la práctica, sobre asuntos de nuestra vida
cotidiana. Luego es un auténtico suicidio social dejar que el tratamiento de
tales asuntos esté reservado, únicamente, a los ciudadanos que
pertenecen a los diversos partidos políticos.
El resentimiento es uno de los peores males de la política. ¿Por qué? Porque
el resentido trata de engañar a los ciudadanos adornando su siniestro afán de
venganza con hermosas palabras conciliadoras, tales como: Solidaridad, Humanidad
y otras por el estilo. Pero, insisto, el verdadero principio rector de su
política es el resentimiento vengativo. ¿Puede la venganza ser un principio
político? ¿Conviene confiar en alguien que piensa que sí?
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