miércoles, 5 de junio de 2013

¡Cuántas veces un dictador no es más que un revolucionario que ha tenido a su favor el viento de la Historia!

El trabajo sin rechistar. El trabajo a cambio de una palmadita en la espalda: “buen chico”. El trabajo sin horizontes de futuro habitables. Esclavitud recogida en el BOE. El trabajo hasta reventar en un charco de sangre. El miedo permanente a un arrebato del amo, porque bastará con un arrebato para justificar la patada en el culo. Marionetas laborales al borde del precipicio. El trabajo realizado a golpe de histérica, despótica, corneta. El trabajo indigno para un ocio más indigno aún. El miedo otra vez. El miedo siempre. El miedo que se transmite como la peor de las pestes. En la palestra padres e hijos, madres e hijas, padres e hijas, madres e hijos, hermanos compitiendo como bestias por un pedazo de pan precongelado. El hombre es una tecla que alguien pulsa con guantes de látex. Pueblo obediente. 

martes, 4 de junio de 2013


Con la que está cayendo, sus señorías debaten si hay que subvencionar, o no, el gintonic en el bar del Congreso.

Su adicción a las redes sociales llegó a tal extremo que no se percató de que su mujer prestaba servicios como prostituta en el domicilio familiar. 

La Fiscalía Anticorrupción considera que la venta de Preferentes, no solo no supone una estafa,  sino que se trata de una obra de arte que algún día seremos capaces de valorar en su justa medida. 

lunes, 3 de junio de 2013

¿En qué se emplea el dinero? ¿Cuánto dinero se emplea? ¿Quién lo paga? Estas son las preguntas fundamentales en política. Todo lo demás es retórica electoral absolutamente prescindible. 
Una manifestación de 50.000 personas es una manifestación considerable. Cuesta mucho reunir, incluso con la que está cayendo, a 50.000 personas que protesten contra la cantidad de barbaridades que estamos padeciendo. Esta tarde, en Barcelona, solo ha hecho falta un muchacho con nombre de Pyme, Neymar, para congregar a tanta gente.